Guardarrr #16

Las ocasiones especiales son reales

Read the English version of Guardarrr #16: Special occasions are real here.

Aunque me gusta presentarme como una iconoclasta en cuanto a la moda, recomendando guiarse sólo por el criterio propio y la comodidad, tengo demasiada formación en las ciencias sociales para poder ignorar la función social y ritualística de la ropa.

Todo lo que nos ponemos es una negociación entre tres polos:

Lo puramente práctico, la protección contra los elementos y hacer más fácil y seguro nuestro trabajo.

La autoexpresión, lo artístico para comunicar quiénes somos como individuos.

Los usos y costumbres del nuestro grupo social, incluida la comunicación de nuestra posición social e integración en la comunidad. 

Pese a tal separación conceptual, en nuestro día a día casi todos los outfits, incluso casi todas las prendas, contienen elementos de los tres. Serían los ámbitos de actividades manuales, agrarias o peligrosas donde encontraríamos ropa (casi) puramente práctica. Yo creo que los outifts más puramente expresivos los podemos ver entre las excéntricas oficiales del mundo de la moda como Lynn Yaeger, Anna Piaggi o, incluso más auténticamente, la gente fotografiada para Advanced Style. Y como ejemplos de ropa más social nos quedan los trajes típicos, los uniformes que no tienen función práctica sino simbólica y la ropa que nos ponemos para las ocasiones especiales.

Y ocasiones especiales para ver y ser vistos nos quedan pocas. Llevamos trabajando en pijama ya un año y medio. De los domingos de iglesia nos hablan sólo películas. Las graduaciones pasan todos los días. Los bautizos y comuniones se han vuelto mucho menos frecuentes y mucho más relajados.     

Las ocasiones más especiales con unas reglas explícitas que nos quedan son bodas y funerales. En cuanto a las bodas, parece que todos a mi alrededor que quisieron casarse lo hicieron entre 2015 y 2020, y con aquellas bodas quedó claro que las normas están muy relajadas. Después de ver una invitada de negro y varias en Crocs, ya no me creo nada.

En los últimos seis meses he tenido varias ocasiones para ver gente vestida de funeral y me ha sorprendido la gran variedad que he visto. ¿Será que lo de vestir negro para funeral ha sido cancelado y nadie me ha avisado? Aún así, me gustó reunir un outfit completamente negro con lo existente en mi armario. Para mí cumplió su función ritualística: marcó una ocasión especial, me envolvió en un color que reflejaba mi estado de ánimo y me dió una estructura a la cual agarrarme. 

¿La conclusión? Para las bodas, todo vale. Para los funerales, aunque la norma se ha relajado, por lo menos en mis alrededores geográficos y sociales, tener un conjunto negro, preferiblemente atemporal, tiene el potencial de consolar por el simple hecho que te quitará la fatiga de decisión en el momento cuando menos la necesites. Y en aquel momento será un verdadero alivio no tener que pensar en el outfit. Sí, es un consejo tan poco original que podría ser del 1950 o 1850 pero en 2021 mi conjunto negro atemporal ha adquirido un valor adicional.

Más vale una estrategia poco original que tener que ir de compras de luto.

Un pequeño y delicioso extra, la historiadora de moda Valerie Steele sobre la historia y significados del Little Black Dress + el fotoproyecto Little Black Dress de Yolanda Domínguez.

¿Pueden los bioplásticos sustituir a los plásticos convencionales? Cómo ya te imaginas, la respuesta no es como para tirar cohetes. + Plástico hasta en el aire.

Más razones para practicar un minimalismo digital: ¿Cuál es la huella de carbono del correo electrónico?

How do you know if you really dress up only for yourself? If You Love Fashion, You Don’t Stop Loving It in the Face of Adversity.

I love reading garment stories. Here you have one man's quest for a better black tie shirt, the inspiration, the pattern-making, the material… While an impractical and expensive approach, it is delicious: Bastardization.

+ The modern workplace is not a good place: For millions with mental health problems, the modern workplace is an insult to body and soul + Let’s not abolish sex work. Let’s abolish all work.

¡Y hasta aquí por ahora! Esperando que hayas disfrutado leyendo el boletín de esta semana y me encantaría saber qué te ha parecido, ya sea sobre la ropa para las ocasiones especiales o cualquier otra cosa que Guardarrr te haya sugerido… ya sea aquí en los comentarios, en Facebook o Instagram, o por e-mail luize.ratniece [a] gmail .com

Guardarrr es un boletín semanal bilingüe dedicado a la sostenibilidad y conciencia textil, escrito por Luīze Ratniece, socióloga y activista textil afincada en Barcelona. Guardarrr es tanto una herramienta de reflexión como un canal de crowdfunding para la app que Luīze está desarrollando. Si lees el boletín y te resulta interesante, considera, por favor, pasarte a la versión de pago para financiar este proyecto con la cantidad que equivale un café + bollo al mes. ¡Cada subscripción llena mi corazón con agradecimiento y ayuda a seguir, muchísimas gracias por estar aquí conmigo!